martes, 30 de diciembre de 2008

Cuento

Le dolían los pies, cómo no le iban a doler los pies, hacía más de veinte años que no gastaba esos zapatos. Y además, desde que el alcalde decidió cambiar el suelo de su calle, en cuanto ponía un pie en aquellos baldosines, un dolor le recorría la planta del pie. Qué sí, que eran más bonitos y los vecinos estaban muy contentos, pero ella a sus sesenta y ocho años se manejaba mejor con su antiguo camino de tierra, aunque entrara polvo por las ventanas.

Mientras se daba la vuelta para cerrar el portón, ella ya sabía lo que le tocaba responder.

- ¿A misa, señora Lucía?

La pescadera, desde la acera de enfrente, le preguntaba lo mismo cada tarde. A eso de las cinco menos cuarto, todos los días, salvo los domingos, claro. Durante veinte años, la señora Lucía había contestado lo mismo "Sí, hija. A misa y a dar un vueltina" Pero aquella tarde tocaba responder otra cosa.

- Hoy no hija, hoy me voy para otro lado.

Y continuó caminando, girando la cabeza como lo hizo la Loren en una película que había visto hacía años. Claro, que luego pensó que no era lo mismo la Loren que ella, pero no por la belleza, que a ella siempre le habían dicho que de nacer en la capital podía haber sido una estrella del cine. Lo que no conjuntaba en aquella escena, era la ropa, negra. Negra como la que había gastado toda su vida. Sin un adorno, sin un pizca de salero, sin más color que el blanco de las enaguas que llevaba puesta. Había pensado en irse a comprar un vestido para la ocasión, un vestido rojo, bien llamativo. Pero claro eso iba a levantar sospechas en el pueblo "¿Para qué quiere ese vestido la viuda Lucía?" "¿Habrá encontrado un novio?" Quizá podría haber dicho que era un regalo, pero a quien le iba a regalar ella nada. Sin hijas, sin nietas, sin sobrinas, vamos, sola, dijese lo que dijese el vestido iba a levantar sospecha. Así que mejor de negro.

Hacía días, había trazado el recorrido por el que iba a pasar. Sin duda tenía que pasar por la calle nueva, pasear su garbo entre las tiendas y que la gente al verla, se preguntara a donde iba de aquella manera. Lastima para ella, que aquella tarde fuera gris, y con aquel cielo amenazante de lluvia, pocos eran los que andaban por la calle nueva. Pero la señora Lucía llevaba mucho esperando aquel paseillo, para desperdiciarlo por un poco de frío. Así que desplegó su mejor sonrisa y caminó calle abajo, derrochando alegría. Aunque al pasar por el cine, no pudo evitar acordarse de su Manolo. Ya hacía más de treinta años que había muerto, pero todavía sentía algo de tristeza al recordarle. El recuerdo de su marido invitándola a entrar al por aquellas puertas, estuvo a punto de hacer que perdiera la sonrisa, pero entonces se acordó de a donde iba. Aligeró el paso, dejando el cine a un lado y pensando en la cara de todos cuando entrará.

Al salir de la calle nueva, pensó en que diría su madre si la viese ahora. Seguro que nada bueno; "Así no anda una buena cristiana" que repetía una y otra vez cada vez que salía de casa. Siempre se había preguntado cómo anda una buena cristiana, incluso estuvo a punto de preguntárselo uno de los últimos días, cuando ella estaba tumbada en la cama, pero al juntar el valor, su madre le pidió algo, una última cosa antes morir, a la que Lucía, que por entonces no era señora, no pudo negarse; guardar otros tantos años de luto por ella, como lo había hecho por Manolo. Encerrada en casa, triste y sola. Ahora pensaba que a lo mejor podría haberla dicho "Solo cumpliré el luto, si me dices como anda una buena cristiana" Pero que clase de persona chantajea a un moribundo.

Supo lo poco que le quedaba al oir la musica en la calle. Durante años, había salido diez minutos antes de casa, solo para poder frenar un poco su paso y con paso de tortuga, caminar en dirección a la iglesia escuchando aquellas melodías. Pero hoy no tendría que pasar de largo, hoy podía entrar por aquella puerta y hacer lo que mil veces había ensayado en el desván, donde las paredes eran tan gruesas que podía poder el tocadiscos sin que nadie sospechara lo que hacía allí arriba.

Antes de cruzar las puertas se detuvo un momento, podría haberlo hecho para calmar los nervios o incluso para tomar fuerza, pero la viuda Lucía era como era, y se había parado para mirar su rostro reflejado en el cristal de la puerta. Un mal maquillaje podía haber destrozado aquel momento. Después de asegurarse de que todo estaba en su sitio, abrió la puerta y se adentro en el salón de baile.

La primera impresión fue desastrosa, nada era como ella había imaginado. Detrás de aquel muro, no había estaba el gran salón que ella imaginaba, ni las lamparas de araña con las que había soñado. Aquello parecía el salón de un casa, pero alargado y con muchas sillas desplegables de color madera, colocadas en forma de circulo. Pero entonces se fijo en la gente que bailaba dentro del circulo, todos la miraban aunque sin perder el ritmo. A ella no le hizo falta escuchar ningún cuchicheo para saber de que estaban hablando, y eso le gustaba. Caminó al rededor de las sillas, por si alguno todavía no la había visto, hasta sentarse en una silla solitaria cerca de la música.

Mientras veía aquellas señoras bailar con sus parejas, le entró un duda que casi le hace salir corriendo por la puerta "¿Y si aquí hay que venir con pareja" Pero entonces le vio, estaba al otro lado de la pista, llevaba un vaso de plástico en la mano y la miraba fijamente. De pronto la señora Lucía volvió a sentirse Lucía, sin señora y sin viuda, y aunque no recordaba bien como se actuaba en aquellas situaciones, hizo lo que creyó que debía de hacer, esperar. El hombre no le quitaba ojo, mientras unas parejas salían del baile y otras entraban. Lucía sintió un poco de calor en sus mejillas, como cuando era una adolescente y se escondía tras una del roca del río, para ver a los militares bañarse completamente desnudos. De pronto el hombre dejó su vaso y se dispuso a cruzar la pista, hacía ella. La señora Lucía se puso muy nerviosa, intento recordar la frase que había repetido una y otra vez en el desván, pero no se acordaba. Él se acercaba y ella seguía buceando en su memoria, "algo como cortes caballero, no cortés no, gentil, era gentil. No me acuerdo" El estaba a unos pasos y ella no lo recordaba. Se miraban a los ojos, cuando el llegó a su altura "¿Cómo diablos era?" pensó ella mientras se levantaba de la silla. Entonces él hablo con voz grave:

- Me concede este baile.

Entonces ella se acordó, después de tantos años podría decirlo de verdad, no como en el desván, esta vez sería en serio:

- Es usted muy caballeroso, pero lo siento, una mujer de mi clase no puede aceptar invitaciones de hombres como usted.

Tras esto, la señora Lucía agarro el bolso y se dirigió a la puerta, feliz de haber hecho lo que llevaba tanto tiempo esperando hacer.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Oler a libro

Solo hay una cosa más que oler un libro nuevo; oler un libro viejo. Y con esto podría resumir todo este articulo, pero creo que mereceis un explicación más extensa.

Como dijo una vez alguien a quien admiro ""Si tuviera que llevarme un solo libro a una isla desierta, preferiría ahogarme en el naufragio" Pues a mí me pasa exactamente lo mismo. No sé si existirá una enfermedad, pero si existe, la tengo. Necesito estar rodeado de libros, necesito saber que estan cerca, aunque no los vaya a leer, aunque ni siquiera me gusten. Pero que esten cerca.

Por eso, cada principio de mes, sufro un delirio provocado por mi cuenta corriente, y me paseo por grandes almacenes y librerías, y miro y releeo y descarto y, finalmente, compro. Es casi un ritual que acaba cuando llego a casa, abró la bolsa y meto las narices entre las paginas. Ese olor de libro nuevo tiene algo adictivo, como la heroina o la coca-cola, lo necesitas cada cierto tiempo. Quiza sea esa una de las razones por las que no suelo utilizar las bibilotecas cercanas a mi casa. Los libros estan bien cuidados y parecen nuevos, pero no huelen.

Sin embargo hay un olor que me da más placer, el de los libros que huelen a su lector. Viejas ediciones que se venden en mercadillos o librerías de segunda mano, que han pasado de mano en mano durante años y que ahora estan en las tuyas. Esos libros tienen algo especial, y yo me afano por saber qué. Así que siempre que tengo un libro antiguo intento hacer su cronología de lectores por los que ha pasado. Pensando en que ciudad lo leyo, si tuvo que marcar la esquina de la pagina quince porque su novia le hizo una visita sorpresa o si lo vendió a un librero, junto a al resto de sus libros, en un ataque incosciencia después de leer el "Palacio de la Luna". Todo esto le dan al libro un olor diferente, con más encanto.

Todo esto me ha venido a la mente por el libro que estoy leyendo. Es un "Crimen y castigo" del año 1981 que ha cogido de la biblioteca de Ciencias de la Información (Otro lugar lleno de libros antiguos, perfecto para establecer cronologias de lectores) y del que me ha dado por pensar que es el mismo ejemplar que leyó Amenabar. Ya sé que no sirve para nada, que porque él lo leyera yo no voy a ser mejor escritor, ni nada de eso. Pero me gusta pensar que tambien le gustaron los mismos capitulos que a mí, o que lo entrego dos días tarde porque prefería la multa a no acabarlo. Y eso hace que el libro sea más interesante.

Releyendo esto me doy cuenta de que entre mis elecciones de libros y mis elecciones de mujeres no hay mucha diferencia, o me atre su olor o me da igual que como sea, no tiene encanto.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Resolviendo traumas

Lo primero que tengo que contaros es que mi nuevo equipo, el Anorthosis, cumplió con su papel de "lovely looser" y contra el panatinaikos perdió uno a cero, quedando último de su grupo. Sin embargo si hubiera ganado hubiera quedado primero, pero ya saben, que gracia tiene ganar nada, si antes no se ha perdido cien veces.

Hablando de eso sobre eso, y como si fuera un surrealista cualquiera, hoy he tenido un sueño, cuanto menos curioso, pero antes os tengo que contar una historia.

Cuando tenía catorce años, como cualquier adolescente idiota que lee poesía, me enamoré de una chica con la que nunca hablaba y a la que espiaba con el rabillo del ojo, imaginandome escenas cursi, propias de las peores telenovelas, en las que le declaraba mi amor de una forma romantica y ella sonreía y me abrazaba.

Al ir creciendo, me di cuenta de que así no se hacían las cosas, que había una cosa que se llamaba seducción y que había que utilizarla antes de intentar nada. Entonces comprendí que en el mundo existian los dos bandos tan aclamados en este blog, el lado oscuro y el ejercito rebelde. Y lo que principalmente los diferencia es lo que yo llamo, el sindrome del gallinaceo; o sea en vez de acercarte a la gente que te gusta, es mejor huir y tener siempre la esperanza de que algo podría haber pasado.

Pues bien, esta noche he vuelto a soñar que tenía catorce años y que me quedaba a solas con aquella chica de la que estaba enamorado. He regresado al miedo y al fiel tartamudeo ante las mujeres, yo caminaba junto a ella con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos. En un momento ella se ha parado y de repente, no sé de donde, he sacado valor, me he girado hacía ella y la he besado. Un beso torpe y nada seductor, pero un beso al fin al cabo ¿Y entonces ella que ha hecho? os preguntareis. Pues lo que era lógico, se ha quedado con cara de sorpresa y me ha mirado, como diciendo ¿Qué haces? Y justo cuando me daba cuenta de mi derrota, me he despertado.

Lo primero que he pensado es que ni en sueños consigo ligar, pero luego me he empezado a sentir bien, como si me hubiera quitado un peso de encima. Y toda la mañana la he pasado muy a gusto, con la tranquilidad de haber hecho las cosas bien, aunque fuera en sueños.

Y es que como dijo Borges: "Los que dicen que si volvieran a vivir otra vez, harían exactamente lo mismo, son idiotas. Si yo volviera a vivir, no haría nada de lo que he hecho"

viernes, 5 de diciembre de 2008

Impresionado

Desde hace tiempo sigo muy de cerca las vidas tanto de Saviano como de Salman Rusdhie, pero tengo que reconocer que nunca he leido un libro suyo. Su vida me parece más heroicas de aquello que puedan escribir, pero a lo mejor me equivoco y son tan buenos hombres de palabra como de acción. Hoy me he encontrado con esto:

"Para demostrar que el fundamentalista se equivoca, tenemos que saber primero que se equivoca. Tenemos que estar de acuerdo en qué es lo que importa: besarse en público, los bocadillos de jamón, la divergencia de opiniones, la última moda, la literatura, la generosidad, el agua, una distribución más justa de los recursos mundiales, las películas, la música, la libertad de pensamiento, la belleza, el amor. Esas serán nuestras armas"

Pasate de la raya de Salman Rushdie

Después de esto, solo puedo decir, que me voy a tomar un bocadillo de jamón.

Dicotomía

Este va a ser uno de eso post que van a levantar ampollas entre las mujeres de mi blog, pero lo siento mucho, no creo en la autocensura y me da igual parecer un cerdo machista. Porque si de la pregunta que voy a lanzar se hiciera un referudum entre todos los hombres del planeta y algunas mujeres, podría generarse la tercera guerra mundial.

Porque desde los tiempos más remotos en que vivíamos en las cavernas, los hombres se han dividido en dos frentes irreconciliables: los que prefieren las tetas y los que prefieren los culos. De verdad, hacer una encuesta en vuestro entorno y os daréis cuenta de las entretenidas discursiones que se forman. Sí, bueno habrá el tipico listo que os dirá "¿Y no pueden ser las dos cosas a la vez?" y a pesar de que el se ría de su gracia, vosotros contenstarle que la persona dos millones trescientas una en hacer ese chiste y seguir con la pregunta.

Y entonces encontrareis esos dos bandos; el de las tetas siempre renunciará a unas buenas curvas en la cadera, por poder tocar unas buenas montañitas y los del culo no les importará encontrarse con una llanura en el torso, porque ¡eh mirar que pierna tan estilizada! Durante un rato intentaran convencer al bando contrario, pero será imposible son bandos enemigos por el resto de la eternidad. Entonces se encontrarán con una posible victima para atraer a su bando; al que le gustan las mujeres por su cara, y lo prefiere a un buen culo o unas buenas tetas (Obviamente yo pertenezco a este grupo y me siento muy solo) Entonces ambos frentes intentan atraerte con mentiras y tentaciones hasta caer en uno.

Aunque a muchos de vosotros os parezca completamente fuera de tono, a mí me causo muchisima curiosidad cuando conocí esta dicotomía. Recuerdo que me pasé todas las fiestas de Leganés preguntando a todo amigo que me encontraba, si prefería tetas o culo y todo se decantaban rapidamente por un grupo, casi sin pensarlo, como algo genetico. Tengo que reconocer que yo al final me fui al grupo de las mamellas, pero creo que lo hice como cuando de pequeño y no me comia la ensalada del comedor a pesar de que me gustaba mucho, por sentirme integrado.

Antes de despedirme, dar las gracias a los que os habeis descrito a vosotros como gol y decir que quien quiera, en la anonimicidad que le da el comentario, puede decirnos a que grupo pertence si a los tetunos o a los culamenes.

P.D: A veces pienso que soy un Torrente en potencia, del atleti, chavacano y tol día hablando de tetas y culos.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Goles son amores

Sé que todos estabais impacientes por que volviera a escribir, pero mi ausencia tiene una causa justificada, bueno dos: la primera fue una faringitis mezclada con la primera temporada de The wire, que me tuvo en cama pegado a la pantalla del ordena dos dias. Y la segunda es que estoy perpetrando algo así como una novela. Lo hago para matar el gusanillo y sentirme un poco escritor.

La cosa es que no voy hablaros de lo que estoy escribiendo (Quien lo quiera que pague), pero si voy a hablar de algo que hace mi personaje y que me encanta. Desde hace unos días lo hago yo tambien. Define a las personas como un gol. Yo que sé, Paul Newman sería aquel golazo que metió Enzo Franchescoli a Velez. Elegancia, clase y saber estar. Esto lo hace constantemente, con todas las personas de su vida. Y entonces me pregunto que gol sería yo?

Pues aunque me gustaría decir que soy el gol de Carlos Alberto en la final del ´70 o ese de Berkamp contra argentina en el mundial 98, quiero ser objetivo y creo pertenezco a otro tipo de goles. Yo soy un minuto 68 de la una calurosa noche de 16 de septiembre en el Molinon. El portero envia un balonazo largo facil para la defensa del A.C Milan, sin embargo Wilmar Cabreara, delantero del Sporting decide hacer lo unico que puede hacer, molestar. Carga justo en el momento en el que el defensa va a sacar la pelota del area, desequilibrandole lo suficiente para que despeje hacia el frente el balón. Allí aparece Jaime, sin apellidos, solo Jaime, el mediocentro del Sporting, y sin dejarla botar, empalma el balon que vuela por encima del Galli, un portero de 1.90, y choca contra el larguero antes de entrar en la porteria. Tiran al suelo a Jaime, que al que ni si quiera se le puede ver en la celebración. Después el Milan, en San Siro les metería tres y les mandaría para casa.

Y ese soy yo, un gol inutil de una primera ronda de Uefa, un gol que podía a ver significado mucho, un gol que podía ser recordado por siempre... y nada. Ni si quiera aparece en el youtube... Y aun así, que golazo.

Ahora os toca a vosotros, contarme pueblo ¿Qué gol sois vosotros?

lunes, 24 de noviembre de 2008

Actor´s studio

Si alguien alguna vez hiciera una serie sobre superheroes-guionistas, sin duda alguna nuestra nemesis, nuestro enemigo aferrimo serían los supervillanos-actores. La frición entre actor vs guionista ha existido siempre y siempre existirá. Son dos polos apuestos, condenados a estar unidos por la espalda. Pero tengo que decir que el sabado me entendí algo a los actores.

No, no me refiere al mundo de los eleogios y los flashes de camara... No, eso me sigue aburriendo como siempre. Es algo que tiene que ver con el arte de "contar historias". Los actores se quejan siempre de que "prefieren el teatro al cine, porque en las tablas puedes ver la reacción del publico" Hasta ahora esto me había parecido una soplapollez del estilo de "Un actor tiene que conocer a su personaje, desde que nació" ( Y yo me preguntó, que antecedentes utilizaría la actriz de Espinete". Pero durante la proyección de mi corto, me di cuenta de que en el fondo soy un actorcillo más.

Como era la tercera vez que veía el corto, que lo mejor era fijarme en las reacciones del publico. Y, maldita sea, durante los diez minutos nadie hacía nada. Parecian zombis o yonkis de pitis, nadie pestañeaba, nadie cuchicheaba y sobre todo, nadie reía, teniendo un cuenta que era una comedia... Mi moral empezo a decaer hasta puntos muy bajos.

El corto terminó y llegaron los aplausos, pero eso no ayudaba, los aplausos a mí siempre me suenan a premio de consolación. Salimos fuera y entonces todo cambio, la gente me decía con una sonrisa en la boca, no lo mucho que le había gustado (eso se dice siempre) sino lineas de dialogo con las que se habían reido o defender un final u otro, segun su opinión. O sea, hacer lo que hacemos todos cuando una peli nos ha gustado, hablar de ella despues de salir del cine.

Pero yo al oir todo esto, solo podía pensar en una cosa "¿Por qué no os habeis reido antes? ¿Por qué cuando oisteis ese dialogo, la sala parecia ser un museo? ¿Por qué?!" Y me di cuenta; el cine no es como un mal chiste, al que responde de inmediato, el cine es un buen truco de magia al que no dejas de prestar atención.

Así que que los actores se queden con sus reacciones, yo prefiero ser un ilusionista. O al menos, un buen trilero.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Hoy es noche de historias

Como cuando varios pastores se encuentran en las sierras de la trasumancia, está noche es noche de historia. Eso que quiere decir? Que me reuno con muchos guionistas, con mucho alcohol y con mucho tiempo sin vernos. Y eso en mi vida suele significar una cosa: nuevas historias.

La excusa es que el sabado nos dan los diplomas de la ECAM, pero tranquilos, cuando vuelva escribiré, pero no de ese acto tan aburrido, si no de lo que nos pasar esta noche.

Así que, hasta pronto, lectores. Sigo intentando volver.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Noches de Lenceria

Continuemos con el blog, como si las dos semanas pasadas no hubieran pasado. Bueno, sí, porque en este tiempo me dió por revisar post antiguos y eso me hizo ver una cosa. Empece este blog con el animo de contar historias que me hubieran ocurrido a mí y poco a poco fui evolucionando a contar historias que me gustaban. Como creo que el equilibrio no es imposible, pues desde ahora intercalare ambas.

Pero hoy vuelvo para contar uno de mis absurdas historias de un noche de verano. Todo comenzo con un sms de D. desde la fiesta de A.: Hay muchas mujeres, más de cuarenta y todas te estan esperando... Obviamente no tarde ni medio segundo en irme a duchar y cambiarme de gallumbos (y aquí amigos, estuvo el quid de la noche) Decidí ponerme uno calzoncillos nuevecitos que mi madre me había comprado hacía un par de semanas. Son negros, de una tela suavecita, suavecita y además no tienen costuras. Un placer para mis genitales.

Total que yo iba en el metro camino de casa de A. pensando en que con esos calzoncillos, maldita sea! Algo tenía que caer. Salí de la estación de la Latina y seguía pensando en mi ropa interior: "que libertad, que placer, es el septimo cielo de la entrepierna" Cuando de repente pase por una tienda de lenceria y mire su tipico escaparate con sus mujeres en pijamas y sus sujetadores desparramados por la tarima. Y entonces lo vi, era un poster con una mujer rubia mostrando orgullosa su culo, enfundado en... enfundado en... enfundado en mis calzoncillos!! No eran calzoncillos, eran bragas!! Pero que Demonios... Iba a una fiesta con cuarenta busconas y yo con bragas... Con bragas!!!!

Pense en volver a casa, pero Leganés esta muy lejos de cualquier fiesta con mujeres. Así que durante el trayecto hasta casa de A. pense miles de excusas, por si aquella noche tenía la suerte de que me bajaran los pantalones; "No, no son bragas... Es la última moda, ropa interior unisex" "Bragas? Bragas? Estos me los trajaron directamente de la pasarela Cibeles" "Por favor puedes apagar la luz, es que me da verguenza..."

En fin que llegue a la casa y aquella fiesta era lo que yo pensaba y más. Muchas mujeres, pocos hombres y todas borrachas. Vi a mi amigo D. tumbado en el sofa, con un cubata y gritandole a todas las chicas: "Ahí está Corrales". Y mientras media fiesta se giraba hacía mí, yo solo pensaba "que nadie se de cuenta de que llevo bragas, por favor"

Pase los primeos quince minutos, a ladito de D., acojonado, lo que menos me apetecía era hablar con ninguna chica. Pero entonces apareció mi amiga A. y me dijo:"Voy a presentarte una a una a las chicas de la fiesta" Y cada vez que me daba dos besos con alguna de aquellas chicas, volvía aquella risa temblorosa de mis quince años.

Total que la noche fue pasando y a mi se me olvidaron mis bragas. Fui de grupo en grupo hablando con todo el mundo, hasta llegar a la pista de baile (Sí la casa tiene un salón pista de baile) Entonces mis pies comenzaron a seguir los pasos de corista del tropicana de mi amigo D., estabamos en la cresta de la ola. Incluso hubo quien nos hizo un circulo para vernos bailar. Pero fue en ese momento cuando me di cuenta. Se me caian los pantalones, no es que fuera uno de esos "la hebilla a la altura de mi ojete" pero se dejaban ver mis bragas. Total, que lo único que pudo hacer fue sentarme en un sillón y ver como el resto de la gente, se pasaba el gran fieston.

Un par de horas sentados en el sofa fueron suficiente para que me aburriera y decidiera irme a casa. Me acosté y pase la resaca como pude, pero cuando fui consciente de la situación de la noche anterior, me lance a google y busca calzoncillos de hilo escocés, que es lo que ponía en la caja de los gallumbos. Y para mi sorpresa descubrí dos cosas al ver una pagina: una, no hay que dejar que las madres compren nuestra ropa interior y dos, existen los calzoncillos de hilo escoces y son para muy machos. So, la noche anterior había echo en el ridiculo.

Espero que este post le sirva a alguien de aprendizaje y si no, al menos que alguien se haya leido.

Un placer estar de vuelta.

jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Por qué contar historias?

Desde pequeño me gusta contar historias. Para quien me conozca sabe que soy capaz de explicar cualquier cosa mediante una historia, ya sea falsa o verdadera. Pero desde aquella tierna infancia tambien me di cuenta de que hay épocas en las que no me interesa contar ninguna historia, me parecen todas vanales y sin ninguna gracia, son solo mentirijillas de chaval de barrio. Y por el contrario esa época coincide con una gran ilusión por escuchar historias. Lee vorazmente, elijo películas buenas y en las mesas de la facultad se cuentan historias cojonudas.

Esto es lo que hubiera contado un yo de hace dos días. Pero como estoy por salir de ese estado, voy a contarlo de una forma más interesante.

Los buscadores de perlas suelen ser la persona más famosa de los pueblos costeros. No por sus riqueza, aunque el oficio no esta mal pagado, si no por su capacidad. Para buscar perlas en las profundidades del mar, hay que bajar de forma tradicional, utilizando la vieja tecnica de la apnea, es decir descender sin ningun equipo de respiración, solo aguantando la respiración y dejando actuar a la hipoxia.


El motivo de tal locura es sencillo, pero tragico. Lo más peligroso de la apnea, no es lo que ataca a nuestro fisico, si no mental. El cerebro pierde cualquier referencia espacial, el cuerpo deja mandar señales de peligro y empieza a sufrir alucinaciones. Y es aquí donde entran las perlas; los buscadores dicen que solo en esos momentos de caos total, solo cuando bordean la muerte, es cuando pueden ver las perlas.

Siempre dicen que son las perlas las que las encuentran a ellos y no al reves. Creo que a los escritores no pasa algo parecido, pasamos meses de apnea, buscando y buscando, sin encontrar nada. Y de pronto cuando estamos rayando la locura, encontramos una historia, o una historia nos encuentra, da igual. Yo sigo en mi apnea literaria, esperando ver algo, aunque no sea una perla.

lunes, 27 de octubre de 2008

Alé, me voy a la Seminci

Como anunció hace varios meses, me voy al estreno de mi corto (Qué mal suena esto) en Valladolid. Espero se les haga corta las vacaciones y no me echen de menos. Yo mientras voy a ver si pesco algo más que un resfriado.

Gentilmente, Corra.

viernes, 24 de octubre de 2008

Yo creí que Azcona era Dios

Durante años creí que no existía, que era un fantasma, un chiste malo de los cineastas españoles. La cupla la tiene aquel goya honorifico del noventa y ocho, que como buen guionista, no recogió. Pero a mí, eso me sono raro, así que pregunte a mis hermanos, que tampoco sabian quien era. Al recogerlo, Berlanga hizo un par de chistes. Uno se me quedo grabado en la cabeza "Azcona realmente no existe, es un pseudonimo mio para escribir los guiones" Aquello se me quedo grabado "Azcona no es nadie, solo un fantasma"

Entonces pasaron años y años, y yo seguía con mi idea, hasta que un día entró un señor con el pelo blanco en una las clases pequeñas de la Ecam (la unica vez que la he visto llena), con un sonrisa de oreja a oreja y andares del que sale de tomarse un vino. Entonces empezo a hablar y tuve que asumirlo, Azcona no era un fantasma, era Dios.

Feliz cumpleaños Maestro.

miércoles, 22 de octubre de 2008

In between days

Si algo odio es dar explicaciones que no sean logicas. Contar una serie de extrañas historias, para un desenlace sin mucho sentido, en el que generalmente ni yo mismo sé porqué actue de tal o cual manera. Creo que por eso me hice guionista, para poder dotar a todas mis historias de una cierta estructuras y así dotarlas de una logica aplastante.

Pero últimamente la pregunta que más me hacen en mi vida no sé responderla de manera convincente. ¿Por qué has vuelto a la facultad? Suelo dar la respuesta que le parece logica a todo el mundo, tengo que terminarlo, pero me sabe a poco, es una respuesta indigna de mí. Es simple, pedestre y sobre todo, carece de historia alguna. Sobre todo con lo que hay por debajo de esa respuesta. Pero esto va a cambiar.

Desde está tarde tengo la respuesta perfecta para todo, "Estoy in Between Days". "Corra ¿qué demonios estás haciendo con tu vida?" " Si eres escritor ¿por qué no escribes?" "¿Estás buscando trabajo?" Tranquilos, todas esas preguntas tienen respuesta, estoy in between days.

Para el que no lo sepa, In between days es la canción más ochentera de los Cure, y por una serie de casualidades ayer reboto hasta mí (Como juego para mis lectores, si alguien es capaz de llegar a de "Robert Smith sale a bailar porque lo hace fenomenal" a Diecinueve de Maga, en menos de seis grados, tendrá premio) Yo la había oido muchas veces, pero no le había prestado atención hasta ahora. Así que la llevo escuchando todo el santo día, para entender al final que me gusta tanto, no por ella misma, si no porque estoy viviendo un momento igual al que describe la canción. Ayer quería dejar todo atrás y seguir, sin embargo ayer quería que todo volviera y no tener miedo, ¿Qué hago ahora? No sé, solo estoy in between days, entre esos dos ayer.

Me hace gracia, porque para persona que me la tarareo ayer, tenía un sentido completamente diferente. Pero eso, supongo, es lo bueno de las canciones, que son como costelaciones de estrellas, en sí solo existen puntos de luz en el cielo, pero nuestros ojos los unen formando figuras, pero lo curioso es que los ojos de personas distintas nuncan unen las mismas estrellas, a no ser que les digas que tienen que mirar. Será que los ojos están in between days.

martes, 21 de octubre de 2008

Última hora

He aprobado el teórico!

Que tiemble la carretera, el Corrales va sobre ruedas!

Bueno,después de dos años, ya me valía....

jueves, 16 de octubre de 2008

De recuerdo

Yo desde hace mucho tiempo sé que mi cerebro funciona mal, o al menos de forma distinta al del resto de los humanos. Y digo esto con total seguridad, mi cerebro es diferente o sufre una anomalia. No es nada grave, solo que mi memoria graba los recuerdos de una forma, digamos, "especial"

Desde pequeño me dí cuenta de que tengo una singular capacidad para recordar con total claridad, hechos y conversaciones que me importan un bledo y sin embargo olvido las cosas importantes qeu han ocurrido en mi vida. Así puedo recordar perfectamente la vez que Dani, un compañero del cole, nos contó como podía tocarse con la cola el ombligo y soy incapaz de recordar que hice el día que murieron mis abuelos. Pero, a pesar de la tara, poco a poco fui aprendiendo a convivir con ello, incluso a sacarle benefició; sin duda os habréis dado cuenta de que nunca escribo de lo que realmente importa, si no de cosas tangenciales y que se pueden olvidar en un minuto, pero por lo que varias veces he sido agasajado como ingenioso y creativo. Cuando realmente es que es lo que recuerdo.

Otra anomalía de mi memoría es que sistematicamente olvidó todo lo que escribo, salvo que no este terminado, es decir si estoy trabajando en un guión, recuerdo cada caracteristica del personaje y cada frase que dijo, pero si me preguntáis por un articulo de este blog, la mayoría de veces os responderé con un "Así, escribí yo eso?" Quizá tenga un especie de limpiador del disco duro como Windows y toda información de la que puedo prescindir, queda borrada.

Por eso estoy tan intrigado por lo siguiente "Dice que es capaz de..." Es un frase que no se de donde ha salido, ni que significa, pero me persigue desde hace más de dos años. Cuando pongo mi mente en blanco o cuando hago dar vueltas a mi pensamiento, aparece automaticamente, sin más sentido. Lo único que sé que la voz que oigo es la de un chico de unos catorce años y que lo dice con tono de incredulidad, eso es todo. "Dice que es capaz de..." No consigo enmarcarla, ni saber a quien pertenece. Recuerdo que una aburrida mañana de piscina, me pase repasando todas las personas y personajes de los que puediera haberlo oido o leido y nada. Por alguna extraña razón, siento que esa frase debe encajar en algo que debo escribir, pero no sé el qué.

Así que desde este humilde blog, os pido lectores que sí alguien sabe dónde y cómo pude oirlo, me lo haga saber, para acabar con esta locura.

P.D: Si alguna vez desentraño este misterio, seréis los primeros en saber como demonios acaba la frase, qué es lo que realmente me tiene en vilo. Qué demonios podrá hacer ese crio?

martes, 14 de octubre de 2008

Peluquerias

Cuando vi por primera vez el Marido de la Peluquera me sentí enormemente liberado, no estaba loco o al menos había otro tan loco como yo. Es la historia de un niño que se enamora de las peluqueras, pero no de una en particular, sino de todas las peluqueras del mundo. Tanto es así que un día, pasados los años, conoce a una peluquera y mientras ella le corta el pelo, le pide que se case con ella. Aun recuerdo el viejo vhs donde estaba grabada, con un sonido apenas inaudible.

Años después, cuando yo ya me creía escritor, me encontre el dvd de la pelicula en una de los estantes de ofertas de la Fnac, corrí a casa a verla, por fín podría ver aquello con una ligera calidad. Pero cuando terminó, me sentimiento fue solo de odio, no por la calidad, ni por la pelicula, si no porque me había robado mi historia y lo había hecho de forma genial.

Yo amo las peluquerias (Qué alguien me explique porque a Neruda "le hacen llorar a gritos"), pero no es un amor platonico, es un amor obsesivo, casí enfermo. Porque a mí no me gusta que me corten el pelo, me gustan las peluquerías y no esas de hombres (para mí son barberías), si no las peluquerías regentadas por mujeres vestidas de negro, algo pasadas de maquillaje y que se te miran a través del espejo cuando te cortan el pelo.

Hoy me he levantado depresivo, creo que tengo el sindrome posvacacional después de mi viaje a marruecos, así que me he sentado delante del ordenador, queriendo contar las mil y una miserias de la vida. Pero he visto un billete de diez euros y he tenido la idea.

He entrado sin cita previa, que es como se debe ir a las peluquerias, me han sentado en el lavadero y.... A partir de aquí, no puedo contar más, porque lo que sucede entre una peluquera y su cliente queda entre los dos.

Solo dire una cosa, he salido con el autestima tan subida que no he podido remediar sentar aquí, para escribir: Gracias Peluqueras del mundo, haceís la vida más facil.

P.D: Si alguna peluquera lee este blog, espero no se sienta ofendida, ni se descubra, me gusta el anonimato de las peluquerias.

domingo, 12 de octubre de 2008

El Colombre

¿Quién no tiene un Colombre en su vida? ¿Quién se refugia en la orilla y espera? El Colombre es un pez inventado por Dino Buzzati, el gran cuentista italiano del siglo XX, aunque es algo más que un animal.

El Colombre nace con un solo objetivo, encontrar su victima y perseguirla hasta matarla, pero con un anomalia, solo puede ser vista por su victima. Stefano descubre que le sigue un Colombre la primera vez que navega por el mar, su padre lo descubre y le manda al interior, donde el Colombre no puede llegar. Pero Stefano vive asustado, sueña todas las noches que el Colombre le persigue, así que cuando su padre muere, decide retornar al mar y sacar a navegar el barco de su padre. Rápidamente descubre al Colombre, siempre a la misma distancia, siempre tras él. Sterfano toma una decisión, jamas dejará de navegar para que el Colombre no le atrape. Así Stefano pasa la vida huyendo de algo que solo el puede ver.

Cada uno tenemos nuestro Colombre, para Buzzati tenía forma de pez, para Mary Shelley tenía forma de hombre quemado, muchas veces no sabemos ni la forma que tiene, solo sabemos que está detras nuestra, siguiendo nuestros pasos, esperando en las esquina y, solo por eso, nos atemoriza.

Quiza algun día escriba sobre el mio, pero para eso tendre que detenerme y esperale, y por ahora me da mucho miedo.

jueves, 2 de octubre de 2008

Mis Adorables Perdedores

Esta entrada se la dedico al guionista con rayban y al Anorthosis, ayer ganamos (permitanme la1ª del plural) 3-1 al Panathinaikos y somos lideres de nuestro grupo. Como se les ocurra pasar a octavos os juro que busco la camiseta por Ebay y me la compro.

En fin a lo que iba, hoy voy a hablar de lo que más me gusta en el mundo del deporte, los perdedores. Hay una extraña filiación que me hace admirar al equipo sin posibilidades. No puedo evitarlo, si me encuentro con un partido, del deporte que sea, al instante las simpatias se me van hacía el equipo pequeño, apabullado y casi, nacido para perder. Es lo que tiene la catarsis, que no funciona para todos igual. A mí no me pone Zidane, metiendo un gol imposible, ni los Yankees apabullando en todas las series mundiales. A mí lo que me pone es Manolo sacando un balon del barro para meter un empate o Los Mets ganando unas series mundiales con el peor batazo de las historia.

Para los que no sepais, Los Mets son el "otro" equipo de Nueva York y no les importa llamarse así, porque fueron creados como tal, como los "otros". Cuando los dos grandes adversarios de los Yankees, los Gigantes y Los Dodgers se marcharon de Nueva York para hacer dinero en el Oeste, quedo un hueco en los aficionados que no simpatizaban con los del Bronx, quiza porque como a mí no le hacía mucha gracia su Edad de Oro, ganando campeonato tras campeonato. Así que a mediados de los cincuenta, un abogado bastante listo creo Los Metropolitans de Nueva York, los Mets. Y digo listo fue porque aunó a las dos aficciones huerfanas en un solo equipo, con un gesto propio de quien sabe donde está el dinero, mezclo los escudos de Dodgers y de Giants y vistio a los jugadores con los colores de cada equipo (Azul y naranja).

El caso es que los Mets, demostraron para que habían sido creados y en las diez primeras temporadas fueron nombrados como el peor equipo de todos los tiempos. Apenas ganaban partidos y todos sus traspasos se confirmaban como desastres. Eran conocidos con el sobre nombre The Lovable Loosers (Los adorables perdedores) Pero aun así el publico abarrotaba las gradas del Shea Stadium. En 1968, después de catorce temporadas, consiguieron no solo su mejor posición, sino salir del último y penúltimo puesto. Pero entonces llego el año del milagro, 1969. Sin que nadie se lo esperara, los Mets ganaron las series mundiales. Y cuando digo nadie, es nadie, su aficción se acumulo en los primeros partidos para poder ver un partido de las series mundiales.

Desde entonces los Mets se convirtieron en un equipo competitivo, pero dado a fracasar en los momentos importantes, hasta que llego las final de las series mundiales del 86 y Mookie Wilson. Para los que no conozcais a Mookie (Le he visto en varias peliculas y series americanas) es un jugador negro, corpulento, que siempre esta riendo, excepto en aquel sexto partido del 86. La situación era sencilla, para los que no entendeis de béisbol, Mookie tenia que batear para empatar o perdian el partido y se iban a jugar el campeonato a Boston. Mookie agarraba el bate con todas sus fuerzas, tenía esa cara que a veces ponen los futbolistas que van a fallar un penalty. Total que los Boston Red Sox cambian el lanzador y ponen a uno más fresco y que lanza más duro. Más problemas para Mookie. Empieza los lanzamientos y Mookie no las huele, llega a los dos strike y sus compañero desde las bases le miran sin ninguna esperanza. Mookie está a punto de ser eliminado, así que hace lo unico que puede hacer, intentar tocar todas las pelotas, para que al menos sea falta y no puedan darle un strike out. Lo hace hasta cuatro veces, ante la desesperacion del pitcher, que intenta acabar con el partido. En el quinto lanzamiento, el pitcher, asioso, lanza la pelota contra Mookie que logra saltarla, dejando la pelota libre (Cuando la pelota queda libre, los corredores de las bases pueden avanzar) y permitiendo que los Mets empaten el partido.

El Shea Stadium se vuelve loco, empiezan a tirar papeles al campo y la gente deja de mirar al diamante, pero Mookie sigue ahí, con su bate, esperando más lanzamientos. Cualquier otro jugador había pensado que él era quien había empatado el partido, pero Mokkie piensa que no, que solo ha sido suerte y que sigue en la misma posición de antes, o batea o nada. Así que cuando el pitcher lanza, sigue con su tactica de tocar las pelotas, sin que entren en juego. Lo hace un par de veces, hasta que una de las bolas bateadas de la forma más patetica entra en la zona de juego. A penas lleva velocidad y va dando pequeños saltitos por el cesped. Una bola facil para el primera base. Mookie a penas corre, sabe que no hay nada que hacer, pero de pronto la pelota hace un extraño y pasa por entre las piernas del primera base. Mookie echa a correr saltando, mientras su compañero llega al plato y consigue la victoria. La pelota ha ido con tan poca fuerza que a penas a recorrido un metro después de superar al primera base. El Shea Stadium no se lo cree, son los "Lovable Loosers", los que nunca ganan, los que siempre comenten el error en el momento más inoportuno. Aquella es la unica fiesta en cuarenta años, pero menuda fiesta.

¿Quien se puede resistir a un equipo así? Yo no. Y eso que este año me he quedado hasta las tres de la mañana para ver un Florida - Mets, para clasificarnos a play-offs y ver como perdemos de paliza y encima nos pasan todos los equipos en la clasificación. Así somos los perdedores, pero como reza en la entrada del Shea Stadium "No me importa perder, me importa que no ganen otros" Pues eso, Guionista con Rayban, los Yankees este año no han tenido ni una sola oportunidad de entrar en la postemporada. ¿Tendría que sacar pecho de ello? Por supuesto.

Go Mets!!

lunes, 29 de septiembre de 2008

La espera de Houdini

La muerte de Houdini me fascina. Después de haber tentado a la muerte en mil y una ocasiones, Houdini murió de la forma más tonta que se recuerda.

Harry Houdini no era un mago, era un escapista, por tanto no utilizaba ilusiones, ni falseaba en sus actuaciones, si se salia de un tanque de agua a los dos minutos, era porque había sido capaz de aguantar la respiración dos minutos. Por eso si uno de sus trucos salía mal, moría, así de sencillo.

Durante años esquivo a la muerte, hasta que un grupo de universitarios le retaron a uno de sus habituales trucos, demostrar que era el hombre de hierro, capaz de recibir cualquier golpe sin sentirlo. Houdini acepto sin ningun miedo, pero lo que no sabía era que desde hacia unos días su apendice estaba inflamado. Así que cuando William Lances, una estrella del Boxeo universitario, le asesto el primer golpeo, su apendice estalló.

Dos días después, en el hospital, Houdini supo que no iba escapar. Llamo a su hermano y le dijo: "Estoy cansado de luchar. Esta cosa me va a vencer". Poco después moría, era el 31 de octubre de 1926, el día de Halloween.

Pero lo más interesante de la muerte de Houdini viene después. Años antes había hecho prometer a su esposa una última actuación, el gran numero final. Houdini, loco por demostrar la falsedad de lo paranorma, reto a todos los esperitistas del mundo a contactar con su espiritu. Para ello había convenido con su esposa, un codigo secreto, diez palabras que unicamente conocieran ellos dos, y así, si algun medium contactaba con él, usaría las palabras para que su esposa tuviera la certeza del contacto con el más alla.

Bess, la esposa fiel, tuvo cientos de entrevistas con medium que aseguraban tener el codigo, incluso algunos periodicos publicaron que el codigo había sido resuelto, pero Bess siguió esperando.

El 31 de Octubre de 1936, diez años después de la muerte. Bess tuvo una sesión una nueva sesión espiritista, al comprobar la falsedad de los resultados. Se levanto de la mesa, apago la vela que ardía junto a la foto de Houdini, desde su muerte y salió a la calle, para confesarle a varios periodistas que las diez palabras del codigo, era el comienzo de una carta de su amigo Conan Doyle (Amigo personal de Houdini, y enemigo profesional en su cruzada contra el espiritismo) Después, los periodistas, le preguntaron a Bess el por qué de aquella confesión, ella, sonriendo, les contesto que "Diez años son suficientes para espera a cualquie hombre".

Desde hace tiempo llevo entontrandome con situaciones en la que alguien espera y espera a que algo vuelva o reaparezca. A todos aquellos que esperáis ¿Cuanto tiempo es suficiente para apagar la vela? A mí no me lo preguntéis, yo solo cuenta la historia.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Cosas que dan gusto

Con este título, el post podría hablar de cualquier cosa guarra (Si alguien quiere ver a un chino muriendose de dolor, porque en su intento de violar a un banco, se le quedo encajada, que buscque en youtube) pero no. Se trata solo de que veais esto:

Si haceis un zoom muy grande sobre la esquina inferior izquierda podreís leer un nombre conocido.

Este es el cartel del famoso "Corto de la discordia" que en su día puso la escuela patas arribas, por quitame aqui, pa ponerme allí. El caso es que un buen amigo y mejor guionista me ha dicho que ya estaban los carteles. Y al preguntarle, me ha dicho que eran "Dos zapatillas y la letras en forma de cubo". Yo no entendía nada, en el corto no tienen ninguna importancia las zapatillas, ni siquiera recordaba que hubiera unas zapatillas. Pero al encender el ordena y ver el cartel, he cambiado de idea. Esas zapatillas son el corto; una negra y la otra roja; una alta y la otra baja; una vieja y la otra nueva, pero un par al fin al cabo un par zapatillas, inseperable e imposible de intercambiar.

No tengo ni idea de quien ha hecho el cartel, pero desde aquí darle las gracias. Sí llego a saber que la historia estaba en las zapatillas, quiza hubiera incluido una escena como esta:

Jota
En el mundo hay cuatro tios que lo dominan todo. Deciden si el presidente es este o aquel, si hay guerra en tal sitio...

Javi
Si vas a aprobar quimica en septiembre...

Jota
Exacto tio. Lo controlan todo, hasta el estribillo de las canciones de parchis

Javi
O sea, me estás queriendo decir que si tú te has comprado las zapatillas más feas del mundo, es por culpa de un tio metido en su despacho.

Jota
Javi, que te haces un lio con las cosas: Mis zapatillas son de puta madre.

Javi
Pero qué no pasa nada. Qué no es tu culpa, que son feas porque un alemán calvo y rico las elegió para ti.

Jota
Bueno al menos mi alemán me mando unas zapatillas, no unas pantunflas como a tí.

Jota señala las zapatillas de Javi, mucho más bajas que las suyas.

Javi
¿Pero qué dices?

Jota
Es la ley de la alpargata: si se sale cuando andas, no es zapata.

Javi
Chaval, no tienes ni puta idea. Esto no son unas pantunflas....

Javi se quita la zapatilla y se la pone en la cara a Jota.

Javi
... Esto son unas zapatillas de puta madre.

Jota se quita su zapatilla y se la pone en la cara a Javi.

Jota
Esto si que son unas zapatillas de puta madre.

Los dos miran las zapatillas algo chulos. Jota ve algo en la zapatilla de Javi que le causa curiosidad. Le da la vuelta y al ver la suela se rie.

Javi
¿Qué pasa?

Jota le da la vuelta a su zapatilla y comprueban que tiene la misma suela.

Jota
La misma suela.

Javi se rie.

Javi
Tu madre tambien te las compro en el mercadillo.

Jota afirma mientras se pone la zapatilla.




Para los que no habeís visto el corto, esto no está ni nunca estuvo en nuestro planes. Para los que habeis visto el corto (O sea, Mariana) poco a poco le voy cogiendo más cariño, al final va acabar gustandome.


P.D: Qué gusto da verse en un cartel!

martes, 23 de septiembre de 2008

La mujer perfecta

Si le haces la siguiente pregunta ¿Como es para ti la mujer perfecta? Desde premios nobeles hasta fontaneros de barrio responden lo mismo: simpatica, guapa, comprensiva.... ¡Mentira! Todos mienten; A la mujer perfecta le tiene que gustar Star Wars, si no es un tía del monton. O eso al menos opinan los guionistas de "Cómo conoci a vuestra madre" y posiblemente tienen razón. Muchas veces me planteo para que vemos cine y después de miles de explicaciones entre lo teologico y lo filosófico, suelo llegar a la misma conclusión: para poder ligar con criterio. No os pasado nunca tener a una chica en un pedestal y a los cinco segundos tener ganas de meterla en un zoologico, y solo por una frase tan tonta como: "Campos de sueños" sería una buena peli, si quitaran todo lo del béisbol" " Como le puede hacer gracia a la gente el negro ese de Superdetective en hollywood" o mi favorita "La jungla de cristal es la peor pelicula de la historia"

Creo que en los noventa creamos una especie de seleción natural mucho mejor que la darwiniana: el gusto. Es puramente subjetivo, pero define tambien a la persona. Yo podría salir con una pepera de Las Rozas con tierras en extremadura, siempre y cuando me llamará cada viernes para decirme "Tu eres un hombre de fe, yo una mujer de ciencia. Sentemonos a ver el capitulo de Lost" Así de sencillo.

Como sé que hay mucha admiradora secreta husmeando por el blog, me dispongo a dar mi lista sobre la mujer perfecta.

Mi mujer perfecta...

- Adoraría por encima de todo el Padrino I y II y me obligará a ver cada año una de las dos el día de navidad.

- Utilizaría dialogos de blockbuster de los ochenta y principios de los noventa como: "Hola soy Iñigo Montoya, tu mataste a mi padre, preparate para morir" (La princesa prometida) "¿Has bailado con el diablo a la luz de la luna?" (Batman) en mitad de nuestras discursiones.

- Me sacaría cada junio un bono para el cine de verano, solo por ver películas malas desde la última fila.

- Habría ido a más conciertos de Sabina que yo.

- Sería del Real Madrid. Sí, suena raro viviendo de un atlético, pero me encanta esa disputas caseras de los domingos. Odiaría dos opiniones iguales ¿con quien discutiría?

- Amaría tanto a Enric Gonzalez, que establecería un trato con ella: si Enric abandona a su mujer le doy via libre para ponerme los cuernos con él.

- Por supuesto, tendría la paciencia suficiente como para aguantarse y ver al menos uno de los partidos de los Mets en las series mundiales (Fijaros que no pido que le guste, solo un poco de paciencia)

- Y por último y más dificil, admitiría que "Cómo conoci a vuestra madre" se mejor serie que "Friends" aunque tenga capítulos que flojee.

Veis chicas no pido tanto, solo un colega con tetas y a poder ser bien puestas ¿Es tan difícil? Si alguien con todas estas características lee este articulo, le ruego me lo haga saber (Abstenerse colegas sin tetas... y colegas con pechos increibles, pero masculinos)

jueves, 18 de septiembre de 2008

Romper con un guión

La cosa más parecida a terminar un guión, es romper con una chica. Y aunque esto parezca el principio de un monologo del club de la comedia, no lo es. Es una verdad como un templo. Para todos los que no hayáis terminado nunca un guión ( o hayáis roto con una chica) os lo explico.

Tu vives enganchado a ello, todo gira en torno a tu pareja (En este caso el guión). Le dedicas horas, sacrificas muchas cosas por estar con ella, crees que has encontrado lo que necesitas, pero de repente, sin saber muy bien por qué todo se acaba (Los famosos plazos de guionista).

Y es entonces cuando aparecen todos los sindromes tipicos de la ruptura: Piensas que ahora estará con otro y que no lo entenderá, que solo tú puedes saber lo que necesita. Pero sabes que lo mejor fue dejarlo marchar, era el momento.

Entonces llega lo más duro, deshacerte de las costumbre. Aun sigues levantandote pensando en ella, en que el final es demasiado corto y que habría que darle más oxigeno, pero entonces ves la pizarra vacía (Trabajo con una pizarra-chorcho, un gran invento para guionistas) e intentas hacer como que no te importa. O escuchas una frase en el metro y piensas: esos iría perfecto para el cierre de la secuencia 39, pero ya no sirve de nada.

Poco a poco nos hacemos a la nueva vida, pero para eso tenemos que gastar el tiempo en otras cosas. Antes invertias todo tu tiempo en estar con él, incluso renunciabas a hacer otras cosas por quedarte en casa y hacer que todo fuera bien. Así que después de todo ese tiempo encerrado con él, vuelves a salir con los amigos, vuelves a ir a conciertos, etc y en las noches de borrachera, aun te acuerdas de aquella secuencia que quitaste y ya no volvera.

Luego aparece la envidia. Ves a otros con su pareja y no puedes evitar sentirte como una mierda. Durante la elaboración del guión procuro no ver peliculas para que no generen dudas en mi relación, pero cuando he terminado no paro de verlas, por todas partes y encima todas me parecen buenisimas. Eso es lo que yo quiero para mí, me digo.

Y Por último aparece las dudas; podía haberlo hecho funcionar. Si hubiera puesto más empeño, si me hubiera esforzado más... Aquél día no tenía que haber escrito aquella secuencia, venía cabreado por otras cosas y lo pague con ella. Y además siempre cometo los mismo errores, relación tras relación, me pasa lo mismo y nunca aprendo a cortar el dialogo !Pero por qué me pasa eso!

Pasamos una semana hundidos en la mierda, sentimos que no podemos ir para atrás y pero que tampoco hay nada delante.... hasta que lo hay. A la semana algo se cruza por delante de nosotros y volvemos a sentir "mariposas en el estomago" . Entonces olvidamos todo lo pasado y somos de nuevo los mismo escritores enamorados, con la mejor historia de todo el mundo.

Solo hay una cosa distinta: La ruptura. En cualquier relación el momento en que tienes claro que aquello a acabado es lo peor, para un guionista es todo lo contrario. Cuando encuaderna su primera versión y se la da a alguien, sufre una especie de euforia espectacular que no es capaz de reprimir. Dura solo unas horas, pero es increible, sientes que nada te puede parar. Y eso solo viendo la portada de un guión ¿ como será ver los titulos de credito de tu pelicula? Eso suena más a divorcio después de todo un vida casados.


Yo acabo de romper con un guión del que estaba tan enamorado y que me ha traido por el camino de la amargura. El día antes de romper, no pude dormir, pensando si aun podía hacer algo.

Guión te echo de menos, sin ti, ya nada es lo que era.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Decepción Ferreiro

Leganes

Hola a tod@s.
Después de leer muchos comentarios lamento deciros que no podremos participar en el concierto de la cubierta de Leganes por motivos ajenos a nosotros.
Siento mucho las molestias que os acarrea a algunos.
Besos.
Iván.

jueves, 11 de septiembre de 2008

La segunda muerte de la hija de Descartes

Descarte es el hombre racional por excelencia, por eso dejo una de las historias irracionales más bellas.

Francine fue la única hija de Descartes, hija ilegitima que tuvo con una criada. Descartes decidió no casarse con la criada, pero quedarse con la niña. Durante cinco años la educo y cuidó hasta que Francine enferma y muere el 7 de septiembre.

Descartes entra en una fuerte depresión de la que no consigue salir. Así que le pide a un relojero amigo una muñeca con el aspecto de su hija. El relojero la construye y, gracias a sus conocimientos, consigue que la muñeca sea capaz de levantarse y moverse. Nace uno de los primero autómatas con forma humana.

Cuando se recupera, recorre Europa haciendo gala de su trabajo en las Cortes más importantes del viejo continente, pero siempre acompañado de su baúl cerrado, que solo abre en la intimidad para ver a su hija mecánica.

En uno de sus viajes, el capitán del barco que navegaba por el mar de Holanda, no pudo contener la curiosidad y entró en el camarote de Descartes a hurtadillas. Consiguió forzar el candado y abrir el baúl. Al ver la muñeca se extraño sobremanera, pero lo hizo mucho más al comprobar que era capaz de moverse por si sola. Raudo, salió a cubierta y arrojo la muñeca por la borda. Así fue como ocurrió la segunda muerte de la hija de Descartes.


Alguien me puede decir ¿Por qué me gusta tanto esta historia?

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El guionista jarrón

Hace una hora he empezado un articulo para el blog, que hablaba de las deidades de leer el periodico por atrás. Pero pronto he sucumbido a lo que yo llamo el sindrome del guionista jarrón. No, tranquilos, no temais por mi vida. Este sindrome solo tiene un sintoma, la descarga de toda la ira en lo que estes escribiendo. Así de sencillo. ¿Y que produce este sindrome? Escribir en casa. Cuando tú estas tecleando ante un ordenador, para el universo solo eres un hombre más o menos feo, tecleando en el ordenador y actua en consecuencia, por eso manda carpinteros a las cuatro de la tarde.

Siempre escribo con música muy alta, aunque poco ruidosa, para evadirme y no oir nada que puede hacerme perder la concentración. Pero cuando oyes un taladro trás tu cabeza, pierdes la concentración "¿Qué demonios es eso? Un taladro a la hora de la siesta, mi padre se ha vuelto loco" pero tu mente no deja que te distraigas más. Sigues escribiendo, concentrado aunque algo molesto, entonces descubres una voz mucho más grave que las de tu padre en el salón. Tu cabeza no lo resiste, y en vez de estar a lo que escribes, comienza la rafaga de hipotesis "A lo mejor ha venido el tio o quiza algún amigo de mi hermano" Visitas poco propicias, pero amables al fin y al cabo. Tu mente no consigue descifrar de quien es la voz, así que decide engañarte, te envía una señal de ganas de mear, que es mentira. Tú te levantas de tu silla , con el calzoncillo pegado por el sudor y cuando caminas hacia el baño intentado separar la tela de tu culo, aparece ese señor con bigote(obviamente el carpintero), que te mira como si nada. Te metes en el baño a la carrera, pensando "Quien es este tio" y sobre todo "¿Tendré que darle la mano? Porque ha visto donde la tenía" Sales del baño y entiendes por su conversación que es el carpintero (Nada de apretones de mano).

Vuelves a tu trabajo, pero justo cuando ya has alcanzado la concentración necesaria para olvidar al carpintero, aparece tu madre, informandote de que van a cambiar las puertas del armario empotrado porque están fatal. Le digo que me parece bien, aunque realmente lo que pienso es "Me da igual, solo quiero que no me hableis". Pero mi madre insiste, quiere no sé que puertas y me enseña porque las va a cambiar, se pone a mover las puertas de un lado para otro de los railes. Yo no noto absolutamente nada, así que algo enfadado le digo, está vez sí, que me da igual. Que cuando venga el carpintero me saldré de la habitación.

Cierra la puerta que se abre al segundo, allí está otra vez el hombre del bigote, con mi padre. Les digo que me dejen terminar una frase, tecleo unos segundos y salgo otra vez de la habitación en calzoncillos. Procuro no tocarme el culo mientras espero a que midan las puertas y poder volver a mi articulo. Parece un trabajo sencillo, pero medir lleva su tiempo, o eso al menos debe pensar el hombre del bigote, porque tarda más de diez minutos en medir las puertas.

Por fin salen de mi habitación. Al entrar me doy cuenta de que huele raro. Prefiero no pensar en el porque y vuelvo a mi asiento. Releo lo último que he escrito y me doy cuenta que desde que empezaron los parones solo he escrito un parrafo y no tiene nada que ver con leer los periodicos por detrás. Borro todo hasta la frase donde me empece a perder y comienzo a escribir. Y entonces viene el remate, aparece mi padre y el señor del bigote en el quicio de la puerta. Empiezan a mirar los muebles para que las puertas sean del mismo color. Entonces el hombre del bigote dice "Sí, es un color roble claro" y mi padre le dice "No, yo creo que es un cerezo claro" Y ante mi atonita presencia, los dos pasan a mi habitación y se colocan veinte centimetros de mi a discutir si es roble o cerezo, sin prestarme la minima atención. Es entonces cuando me siento
un guionista-jarron. Soy parte de la decoración, un objeto más de la habitación. Soy invisible para el resto, aunque el resto no lo es para mí.

Entonces es cuando viene el sindrome del guionista jarrón, después de todos estos altercados, mi mente solo piensa en muerte y destruccion. Y mi bonito articulo de leer el periodico por atrás, acaba siendo un manifiesto en contra del "El che, el argentino", de Telecinco, de La ley del cine, de la Sgae, de las distribuidoras, del publico de extrarradio... Y es estonces cuando me doy cuenta de que he sucumbido. Tengo el sindrome. Solo hay una forma de calmarlo. Borro todo y pongo en el titulo "El guionista jarrón"

lunes, 8 de septiembre de 2008

Black Velvet

La pinta se llena hasta la mitad con champagne, del bueno. Después con mucho cuidado se hacer caer la Guinnes por el vaso, hasta que este lleno. Se deja resposar uno instantes, hasta que una linea en la mita de la pinta, separe la cerveza del champagne. Lo tenemos, un Black Velvet y ya puede comenzar el entierro. Es la bebida que va ligada a los funerales. Dicen que es capaz de cambiar el gesto a cualquiera. Lo inventó un camarero del "Brooks Club´s", uno de los gentleman club más famosos de Londres, mientras pasaba por su puerta el cortejo funebre del Principe Alberto en 1861. Desde entonces es una tradición beberlo en honor del muerto.

Esto se lo oí a Enric Gonzalez (yo jamas he probado un black velvet, ni siquiera lo he visto) y no se porque extraña razón me reconforta. Me gustan las tradiciones y creo en ellas, porque carecen de sentido. No son actos que causen nada en si mismas ¿Por qué tirrn de una cabra de un campanario hacer enfervorizar a la gente? No lo sé, pero año tras año, lo hacen y todo el mundo se vuelve loco.

Mi cabra desde el campanario ha sido durante muchos años las fiestas del PCE. Y no por mi gran afiliación al partido comunista, ni similares. Sino porque eran las fiestas de mi pueblo. Las fiestas de Leganés son divertidas, pero solo pertenencen a los Pepineros. En Madrid no hay ninguna fiesta patronal que consiga llamar los suficiente como para reunirnos a todos. Así que solo nos quedaba el PCE, las unicas.

Desde adolescente han sido mi final del verano y la vuelta a la vida normal. Podía pasarme meses sin ver a mis amigos, porque sabía que iba a encontrarmelos a todos en aquellas zonas de acampadas llenas de botellas de plasticos. Era nuestro como nuestro "Dia de accion de gracias" que tantas veces hemos visto en las series americanas. Y lo de menos eran los conciertos (no me hagais nombrar cinco grupos que hayan pasado por allí, solo se decir dos: Los PeterSellers y Siniestro) o el ambiente (Aun recuerdo el año de la lluvia, con todos metidos en las casetas medio vacias), la cosa era volver allí año tras año. A pesar de sentirnos viejos, a pesar de sentirnos cada día más en desacuerdo con la politica, a pesar de que después de tantos años nunca nadie consiguio pillar allí. Nos daba igual, eran nuestras fiestas.

Sin embargo el año pasado fue el último para las miticas Fiestas del PCE. Ya no habrá conciertos, ni agujeros en la valla, ni mojito en la caseta de Cordoba, ni tan siquiera punkis.

Asi que amigos, quien quiera que levante su Black Velvet y de un buen trago. A la salud de Nuestras Fiestas.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Soñar en plano general

Un defecto que tiene haber estado en una escuela de Cine es que lo ves todo con ojos de cine. Muchas veces me digo "Si esto fuese una pelicula, ahora tendría que haber un primer plano de esa chica" o "Maldito ojo humano, porque sera Cinemascope" Pero bueno generalmente lo dejo pasar, ya lo decía Piedrehita "Dios hizo el mundo en siete días y se nota"

Ahora lo que realmente me pone nervioso, muy muy nervioso es soñar en Plano general. Me levanto diciendo ¿Qué pasa neuronas? ¿No podeis mover la camara aunque sea un poquito? Las perdono solo cuando todo el sueño es un plano subjetivo (La coherencia por encima de todo)

Pero ayer me paso algo... alegre. Fui a ver "El caballero Oscuro" a la última sesión y pague con gusto la entrada de seis euros. No solo porque me gustara la pelicula, sino porque me dió el doble ¿Qué quiere decir eso? Que como a muchas personas del mundo, si lo voy al cine por la noche, sueño con la pélicula. Hacía un monton que no me pasaba, principalmente porque había dejado las sesiones de noche, por las deserticas sesiones de las cuatro de la tarde. Y además porque eso solo me pasa cuando voy al cine, nada de tv o ordenadores. Solo en las salas oscuras.

Mi sueño consistía en una persecución increible por las calles de Gotham. Batman iba sin su traje y perseguia al Joker en una moto roja y con gafas de sol. Pero lo más divertido de todo es que no soñe en plano general, tampoco en plano subjetivo y tampoco en cine. Soñe en comic, todo estaba dividido en viñetas y cada vez que entraba en una de ellas los personajes cobraban vida y comenzaba el moviento.

Hablando en plata, ha sido cojonudo. De un lado para otro, como en una montaña rusa y lo más curioso eso que yo jamas he leido un comic de Batman. Ha sido todo espectacular que todas las noches antes de acostarme, voy a dar de lado el "Cuatro esquinitas tiene mi cama", para pedirle a Dios o a Stan Lee que me deje soñar en Comic.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Cromos

Mi amigo David Torrico se está conviertiendo en un famosillo (Hoy sale en El Pais, ¿quien nos dice que no acabe en Salsa Rosa?) Edito: al final sale hoy en El Pais y hace cosas de estrella como teñirse el pelo. Pero aun sigue guardando cosas de aquel chaval de barrio que tiraba bombas fetidas antes de bajar del autobus. Y por eso puedo decir con toda rotundidad que la vez que más emocionado le he visto, no ha sido ni tocando en la Galileo, ni contandome lo que es tomar mojito en una mansión de Brasil, no. Cuando más emocionado le he visto, fue añoche abriendo su tradicional paquete de Cromos. Cada año lo hace y cada año año le veo más emocionado. Será porque cada vez estamos más lejos de aquel Traspaso 17 de Derticia con pelo o de aquel maldito Fichaje 30 que me dejo sin completar la 94-95.

Eso me ha hecho pensar en los objetos de hace mil años que me siguen emocionando a pesar de que ya se les paso el arroz . Y me he dicho que mejor que ponerlos en el blog:

La camiseta de Hugo Sanchez: Esto es un secreto secretisimo. Yo fui de Real Madrid... y lo hice por una sencilla razón; jugaba Hugo Sanchez. Con seis años lo unico que quería conseguir en el resto de mi vida es que Michel sacara un de esos corners altos que caian en el punto de penalty y enganchar una chilena extratosferica que acabará en la escuadra. Y sobre todo levantarme del suelo y dar aquella voltereta junto al Corner.


La sudadera de D´artacan: Era una sudadera blanca con el dibujo del Mosqueperro en posición de ataque. Solo así ya habría sido genial, pero es que era mejor, mucho mejor. Cuando apagabas las luces, la nariz se iluminaba. Era una nariz fosforescente!!!!!! Nunca tuve un prenda que me gustará más. Lo que no recuerdo es cuando decidió mi madre que aquello sería perfecto para que se vistieran los niños de africa.

El puerto de primera especial: Navacerrada: En realidad era un Parking para coches de cuatro pisos, pero para nosostros que un coche de dos pulgadas bajara por sus rampas en forma de caracol no tenía gracia. Lo que sí que la tenía, era plantarte de dos tiros en el principio de la rampa, con la chapa de Cubino y luego dar un toque magistral para subir hasta la segunda planta y tener claro que salvo pajara, aquella tarde el maillot de la montaña era tuyo.

El mimosín del Mundial 90: Antes existía una bonita tradición que era regalarte cosas por la compra de cosas. Sin concurso, sin sms, sin nada. Solo le dabas la vuelta al tapón de coca-cola o mirabas en el palo de tu Patapalo y ya esta. Una de las veces, si enviabas no se cuantos codigos de barras a San Cugat del Llobregat (¿Por qué siempre era allí? Había una fabrica de regalos) te mandarían un Mimosín vestido como la Selección del Mundial 90. Recuerdo que mi hermano se encargo de recortar los codigos de barra y mandarlos, y que yo me moría de envidia. Así que cuando abrió el paquete y vi que había dos muñecos, uno para cada uno, no me lo podía creer. Todavía no sé si se confundieron en la fabrica o qué?

El libro de "El equipito de futbol": Yo de pequeño odiaba leer como la peste y mis padres no conseguian que cogiera un libro ni a la de tres. Entonces decidieron engañarme y comprarme un libro sobre futbol, para ver si así me enganchaba. !Maldito libro! Si no fuera por él ahora no me pasaría tardes enteras buscando por todas las librerías de Madrid, libros perdidos... Mi hermano a veces nos da por recordar y nos volvemos a contar las historias de aquel equipo de barrio, con los hermanos Rummenige y Beckenbauer, con sus tacticas absurdas para ganar partidos, con aquel portero tan "especial"


Mi coleccion de Tebeos: Ahora está de moda leer Comic y comprarse "Novelas graficas" por treinta euros, pero señores yo más humilde soy. Y para mí las mejores viñetas venían en aquellas revistillas con grapas, que costaban cinco duros. Por supuesto lo más parecido al Manga eran los malvados amarillos que intentabana acabar con la T.I.A, en el viaje de "Mortadelo y Filemon" a Seul 88. Y jamás me perdonaré no haber escrito aquella niña de Barcelona, que parecía echa para mí y que buscaba alguien con quien cartearse desde la primera pagina de "El Pequeño País"


Ay, cuanta melancolia. En fin que quiero acabar con una cosa que yo nunca tuve, pero que me hizo ilusión verla un día.

El cromo de Gordillo: Mi amigo David, betico de toda la vida, se lo encontró un día, no me digais cuando ni como, pero se lo encontró y flipo. Así que el día que el Ecija, el último equipo del Gordo, visito al Leganés recuerdo ver a David emocionado, subiendo al estadio y diciendo "Pase lo que pase, yo me bajo con el cromo firmado por Gordillo"

Está última historia está un poco nublosa, no recuerdo si se lo firmo o no, pero lo único que sí sé es que si David Torrico fuera Charles Foster Kane, no diría Rosebud antes de morir, si no un tenue "Gordilloooo...."

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Este año me cambio de equipo

Desde hace una semana, cada vez que habló con alguien de deporte, vease la final de baloncesto de las olimpiadas o los nuevos fichajes de para las pachangas del domingo por la tarde, todos acaban con la coletilla "que partizado el del Calderon" " Este año vais a hacer algo grande" Y lejos de sentirme alagado, me sienta como una patada en los huevos. Me tratan de tu a tu, como si mi atleti fuera uno de los suyos, un chuloplaya con mercedes, que compra agua mineral y la tira cuando se calienta. Perdoneme ustedes, pero a mí eso no me gusta. Me gusta ganar, sí, pero que lo celebre mi gente, no que lo celebrén esos que dicen: "El atleti siempre fue mi segundo equipo". Muy bien señores, Leonor Watling siempre fue como mi segunda novia, pero no me acuesto con ella.... Y después de este mini-cabreo, lo importante: Me cambió de equipo.

¿Las razones? Podrían ser las de arriba, sí, pero hay algo más. He encontrado un equipo que me cae mucho mejor que Atleti. En su pais le llaman "La vieja señora" pero no es la Juventus, va a jugar la Champion, pero va para ganarla, con meter un gol serían felices y lo más emocionante de todo, no pueden jugar en su estadio. El equipo es el Anorthosis de Famagusta. Un pequeño equipo de Chipre, que se ha colado en la competición más importante de Europa. Ya solo con eso, tendría todos los credenciales para ser uno de mis equipos pero su historia es mucho más interesante.

El 15 de Julio de 1974, un grupo pro-griego dió un golpe de estado derrocando al gobierno legitimo. Turquía, en nombre de la población turcochipriota, decidió invadir la Isla militarmente. Ocupando la zona norte de Chipre. La isla se partio en dos mitades, la griega y la turca. Y el Anorthosis, de origen griego, tuvo que abandonar su ciudad de Famagusta, dejando su estadio en la zona turca.

Yo no entiendo de politica, ni quiero enteder, pero sin embargo me gusta las cosas que me emocionan, y ver a ese equipo me emociona. Mucho de sus hinchas quiza no hayan podido ver la jamas la ciudad de Famagusta, por la que chillan y rivalizan, pero a su equipo sí. Y aunque ahora Famagusta es una ciudad fantasma, con las playas vacias y con enormes hoteles de lujo abandonados, el Anorthosis sigue llevando su nombre. Y ahora lo hará por toda Europa.

Eso me recuerda a la vieja historia de los exiliados catalanes. Al parecer, después del fin de la guerra, se creo un gran nucleo de catalanes en Mexico, auspiciados por el presidente Cardenas. En los primeros años, aquel grupo de refugiados intento coordinarse para acabar de alguna manera con Franco, montaron golpes de estado fallidos e intentaron involucrar a otros paises en su guerra. Sus reuniones, por lo visto eran famosas. A medida que fue pasando el tiempo, los pobres Catalanes se fueron resignando y en vez de juntarse para derrocar al dictador, se reunian para encontrar formas de volver a casa o al menos de saber de sus familias. Poco a poco el tiempo fue matando la ilusión y cuando quedaba poco para la muerte del dictador, ellos ya habían perdido todo sus lazos con la patria chica y ya se sentian completamente americanos. Pero aun así, mantenian sus reuniones ¿Sabeis para qué? Para escuchar los partidos del Barça por la radio.

Quiza ni el Barça ni el Anothosis sean equipos especiales, pero sus aficcionados sí. Sus historias están intimamente ligadas a la forma en que un jugador toca la pelota. Y así me emociona mucho más que ganar cuatro a cero. Así que, atleticos permitirme la licencia, yo antes de que el Atleti gane la Champion, prefiero que el Anorthosis gane un partido en su estadio de Lanarca a menos de cien kilometros de su GSE Stadium.

martes, 2 de septiembre de 2008

El que tiene mucho tiempo

Eso, es yo. Tengo mucho tiempo, y aunque la mayoria lo reparto entre escribir mi proyecto de tercero de Ecam y ver "Se lo que hicisteis..." (A falta de Lost), a veces se me ocurren ideas dignas de ser consideradas. Está se me ocurrió cagando, que es sin duda una de las acciones más creativas del día a día. La cosa fue que deje la televisión encendida y cuando iba a sentarme en la tapa del water, un grito totalmente exagerada me hizo a brincar. Yo crei que algo había pasado en mi casa, sali corriendo con los pantalones medio subidos y gracias a mi rapidos reflejos, descubrí quien emitía aquel estruendoso rugido: Mónica Naranjo. La chica se promociona en un magnifico anuncio en el que se pasa unos veinte segundos chillando. Yo me reí un poco y volví a mi vater.

Y mientras hacía el esfuerzillo, seguí pensando en el anuncio, me pareció exagerado y si a mi opinión era esa, imaginese la de una señora de ochenta años, nacida en un pueblo de Guadalajara, que tenía el whisper subido del volumen, para escuchar a su nieto. Pues una locura. Entonces, justo cuando el ñordiño cai en el agua, me dije "Estaría bien abrir el periodico y ver un titular como: "Una anciana muere por culpa de un anuncio de Tv". Me hizo gracia y para que negarlo, me pareció un historía mejor que las que salen normalmente. Pero no me pareció más.

Mientras pensaba eso, volvi al cuarto y vi "El arpa de hierba" de Truman Capote, y me acorde de "A sangre Fria" y de la no ficción y de la barrera que traspaso y de qué nadie ha echo lo contrario, y entonces me asalto: Estaría bien hacer un periodico entero de ficción. Lo pense como una cosa tonta, pero me dí cuenta que a los quince minutos seguía pensando en ello. Estaría mucho mejor inventarse las noticias, escribirlas bien, con su tiempo, sus autores detrás de cada noticia y sobre todo, con todos los datos. Ya, ya sé que la realidad siempre supera a la ficción y que nunca podemos escribir algo mejor que la vida, y todos los demás topicazos. Pero no sería genial un periodico mensual en el que Juanjo Millas te contase la historia del limpiador del apolo XI que murió, sin que nadie supiera que tambien estuvo en la luna. O que Cercas nos hiciera un obituario del único boxeador extremeño que tuvo el cinturon de campeón de Europa.

Si yo fuera un hombre inquieto y con iniciativa me lanzaría en seguida a hacer una pagina web así, pero salvo que alguno de los escritores que me lee tenga interes, esto quedará entre nosotros amigos. Quizá lo retome algun día... A lo mejor estoy loco, pero ahora que lo he escrito, me parece cada vez menos locura.

P.D: Algo tendrá que ver que haya vuelto a ver "Rebobine por favor". Ay, que hiciera esas suecadas. Por cierto, me parece raro que nadie haya hecho una suecada de "Rebobine por favor"

lunes, 1 de septiembre de 2008

David Torrico en Concierto


Como es de buena gente ayudar a tus amigos. Publicito aquí a mi amigo David Torrico que toca mañana en la Galileo y necesita petarlo, para volver a tocar. Así que, por información que no quede.

Para el que no haya ido a sus conciertos, David es una cantautor pepinero, de pura cepa. Dejo un video pa más publicidad.

Ahora, lo verdaderamente interesante es el Show que montamos alrededor de sus conciertos "Los Hooligans". Incondicionales, que abremos ido a más de 200 conciertos y hemos buscado otras formas de divertinos. De esto no tengo videos.

En fin, si podeis id. Vale la pena.

viernes, 22 de agosto de 2008

Numeros y serendipias

No hay nada que me de más gusto que una fecha importante para mí, sea importante para el personaje de un libro. Me acaba de pasar hace escasos minutos, estaba tumbado en mi hamaca leyendo "La música del azar" y de repente, pum, el 4 de octubre, el día de mi cumpleaños es el día que le toca la loteria a Laurel y Hardy, como los llama un personaje de la novela. Lo repiten varias veces, "El 4 de octubre cambió nuestras vidas" y yo me siento la mar de agusto y no sé por qué, pero ya me gusta más la novela.

Y es que yo no soy un cabalista, ni me dejo guiar por los números, pero me encanta hacer pequeñas teorias con ellos. Así mi número de las cosas buenas es el 4... sí, sí, porque nací un cuatro de octubre, pero hay no queda todo. Nací un 4 de octubre(10) del 84, 4 días antes del cumpleaños de mi madre, el 8 de octubre, que es el doble de 4. La relación más larga que he tenido, la tuve con un chica que nació el 4 de enero (01) del 84, la primera vez que la besé fue un 4 de diciembre (12) del 2004 y me dejó en abril (04) de no recuerdo que año... Y así muchas más cosas que ahora no recuerdo...

Es lo que podríamos llamar mi pequeña serendipia del 4... ¿Como qué no sabeís que es una serendipia? Esto no puede ser.... pues ala a investigar por Interner, que hay cosas muy chulas.... Ya, estaís de vuelta. ¿Que no habéis buscado nada? Hay que daroslo todo mascadito.

Mi favorita sin duda alguna es la del Argentino, que la noche antes de viajar a la Pampa sueña que su avión se va a estrellar. Le dice a su mujer que tiene miedo y que prefiere viajar en coche, su mujer se burla de él, pero no le importa y continúa con su plan. Cuando va de camino a la Pampa en coche, oye por la radio que el avión que debía de coger se ha estrellado y no ha habido supervivientes. Rapidamente, el hombre detiene el coche ante un poste de telefono y llama a su mujer. Le dice que no hay que reirse de esas cosas y que gracias a dios no la hizo caso. Cuelga, reinicia su marcha y a quinientos metros del poste de telefonos, sufre un pinchazo y muere en el accidente. Son como pequeñas bromas de la probabilidad, algo así como chistes perfectos de la vida.

A mí solo me ha pasado una Serendipia en mi vida, ocurrió con la chica de los 4 que he mencionado arriba. El 23 de abril (04) suele subir a Madrid para autoregalarme un libro, ese 23 de abril llevaba sin verla cerca de cuatro meses (Esto es una licencia). En cuanto puse los pies en la capital, supé que me la encontría pero no la forma. Yo estaba buscando un libro de algun escritor con la M, no me acuerdo, cuando vi un libro de Murakami que se llama "Al sur de la frontera, al oeste del sol" y entonces oí su voz detrás mía. Me dí la vuelta y efectivamente era ella. Conversamos un poco, nos pusimos nerviosos el uno delante del otro y unos minutos después ella se fue. Ya ni recordaba tener un libro entre las manos, lo abrí como un automata, más que nada por no parece uno de esos idiota que miran a las chicas que se marchan y entonces lei la primera frase del libro que si no me equivovo dice algo así: Naci un 4 de enero del año....(Ver arriba) Obviamente ese año me autoregalé aquel libro y lo devoré en pocas horas, por ver si decía algo de ella o algo de mí. Obviamente no tenía mucho que ver con nosotros dos, pero durante un día yo lo creí así.

Para que luego me digan que no creo en nada. Quiza tenga razon Steve Jobs y todo sean puntos que solo podremos unir con el tiempo o quiza solo sean tonterías, pero en fin a mi me gustan.

jueves, 21 de agosto de 2008

De hoyos, escritor y en mi hamaca.

Pues eso, que no estoy en Leganés (Hoyos es mi pueblo-retiro), que estoy escribiendo mucho (Pero no para el blog) y que cambio el once inicial del doblete por una siesta en mi hamaca mexicana ( Y un libro de Auster). Así que este blog se quedará sin actualizar (Ohhhhh) hasta que vuelva, porque mi conexión es de 53 kb (Ni siquiera 56, como los míticos modems) y no voy a estar esperando horas para poder escribir.

Lo siento, publico.

¿Qué cuando vuelvo? Si alguien lo sabe que me lo diga.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Filósofos de Barrio 2, la venganza de la litrona.

Bueno pues este post es explicación del anterior (Que no has leido el anterior, pues ya estás dando vueltecitas a la ruedecita del ratón) Ya... Bien, sigamos.

El post anterior es todo mentira, no existe J., ni M., ni la residencia tiene azulejos. Pero es que quería juntar dos de las cosas que más me gustan en el mundo: Tumbarme en el cesped del Parque en las noches de verano, contando historias sobre cosas que pasaron hace años e Inventar teorias sobre lo divino y lo humano, pero de tal forma que todo el mundo pueda entenderlo. Como si fuesemos chicos de barrio.

Las dos cosas se juntaron en mi noche de ayer y me dió mucho gustito: La primera ocurrió como siempre ocurren las cosas buenas, sin mucha planificación. Fui a ver a una amiga (Que tiene el morro de utilizar ahora letra de DNI) que es de una generación posterior, tiene seis años menos, y allí estaban todos sus amigos, a los que conozco por diversas cuestines que no vienen al caso. Sentados en el cesped, con un pobre carton de vino y unas mochilas con apuntes y barajas de cartas, sin nada que hacer salvo estar juntos hasta la medianoche. Yo en seguida me los lleve a mi terreno y comence a contar historias. Ellos me lo agradecieron contando más, así hasta que empezaron a contar historias de su instituto; profesores que se pasaban el día mirando el escote de las quincieañeras, repetidores que bailaban tangos en mitad de una clase, cambiazos de tizas por tampones en la pizarra... Yo de pronto me di cuenta que llevaba una hora sin hablar. Estaba extasiado viendo aquello. Era una explosión de contadores de historias, sin paliativos. Entonces caí en la cuenta; Lo que me gustaba es que, aunque hacía años que no me tumbaba en el parque de aquella manera, aun era uno de ellos. Y que queréis que os diga, uno siempre será un Filósofo de Barrio.

Por otro lado, ayer me llamo mi amiga Isa, que es guionista de Impares (Vuelvo a publicitar, verla y subir el share, que está muy bien) y que me hizo recordar que hacía poco le había contado su teoria del azulejo sucio a una de mis amiga, y le había entusiasmado. Entonces decidí robarselo para el blog(Isa, si lees esto, hay que registrar las teorias absurdas, que luego vienen tipos como yo y te las quitan), pero aunque es robo, no es hurto. Porque los Filósofos de Barrio tenemos el derecho de utilizar las teorias de otros para explicar el mundo, siempre y cuando sean de nuestro gremio. Y mi amiga Isa, aunque siempre ha sido muy centrica, es una gran Filósofa de Barrio.

Filósofos de Barrio

A última hora de la noche, ya solo quedamos J. y yo. Estamos sentados en una de las mesitas junto a la Residencia , con la unica litrona que nos queda. En el parque no se ve ni un alma. Decidimos que nos vamos cuando se acabe la última gota. Yo entonces le pregunto si M. está mejor, J. pone cara de no querer hablar del tema, pero contesta. Ha hablado con él por telefono y le ha encontrado mejor. Yo le digo que no es para tanto, que solo es una chica y que debería salir de casa. J. me dice que esas cosas no son faciles. Entonces hablamos que cuando lo ves desde fuera todo parece sencillo, pero cuando te pasa a tí, no tienes ni idea de que hacer. Recordamos aquel invierno en el que me comportaba como un capillo y esperaba cada día al cartero, en la esquina de mi calle, por sí traía carta del extranjero. Yo intento defenderme, pero no tiene defensa. Él me dice que no me preocupe que ha hecho cosas peores y que seguro que M. está pensando en hacer cosas infinitamente peores. Entonces cae la litrona, está vacía. Los dos sabemos que tenemos que irnos. J. me dice que mire la pared de la residencia. Yo la miro y no veo nada de particular. "Ves, aquel azulejo. El que está lleno de mierda" Yo lo veo " Es el único que está sucio en toda la pared, sin embargo hace que parezca que toda la pared está sucia. Pues así es el amor, si ese azulejo está sucio, ya puede estar el resto limpio, que va a dar igual. La pared está sucia" Nos despedimos con un abrazo y nos marchamos a casa. De camino voy fijandome en las paredes y en si estan sucias o no. Entonces me pregunto cual de todas ellas puede ser como mi vida.

lunes, 11 de agosto de 2008

Uno de los nuestros II

Después de ver la reacción ante el post "Uno de los nuestros" me he dado cuenta de una cosa. Somos muchos y todos estamos muy mosqueados. Así que me veo en el compromiso de escribir otro post más, aunque este, espero que sirva de ayuda.

La idea no la tuvimos nosotros, pero la aprovechamos. Si no me equivoco era los martes y se reunian en la casa de D., el hermano de S. a cenar. Pero aunque pudieran cenar como amigos, aquello era una cena de "Despelleje". Las reglas de una cena de "Despelleje" son muy simples, solo pueden entrar hombres, ni si quiera lesbianas, y cada uno trae una cosa para la cena; su historia personal de desastres con las mujeres. Yo solo estuve en un par de cenas (Era una generación bastante mayor que nosotros), pero aprendí un par de cosas; la primera, da igual la edad que tengas, los problemas con las mujeres son los mismos. Y segundos, cada vez que cuentas una historias sobre mujeres, en algún momento alguien siempre levantará los ojos con cara de resignación y dirá : "Hijas de puta".

Lo mejor de contar tus desastres amorosos con el resto del "Ejercito Rebelde" es que te sientes comprendido. Tu das tu versión de los hechos y todo el mundo lo ve tan claro como tú, lo ve todo masculinizado. No hay el tipico comentario de mujer: "Es un poco más complejo de lo que crees.." Chicas, lo siento, pero nunca vamos a entender lo complejo, así que ahorraros la frasecita.

Bueno a lo que iba, hablando un día con uno de esos mejores amigos que nunca te leen en el blog, nos dimimos cuenta de que todo los hombres de nuestro grupo de amigos estaba pasando por el mismo trago; lo que una gran amiga llamó "Los No-Novios". Qué quiere decir esto: pues es cuando sales con una tia, le compras regalos por navidad, la llamas para ver que tal su examen de Algebra II, la acompañas al ginecolo y te enrollas con ella de vez en cuando, pero resulta que "ya" no es tu novia y por lo tanto ella puede hacer lo que quiera, mientras tú babeas por ella. Hago enfasis en el "ya", porque generalmente son tías que han roto con nosotros y nos vuelven locos, aunque tambien se han dado casos de "No-Novios" sin ruptura. Bueno, creo que entendeís lo que digo...

En fin, que estabamos tan mosquedos mi amigo y yo, que decidimos crear lo siguiente; El Club SPN (Lease eSe PeNe) que son las siglas de Si Pero No, la más grande asociación jamas creada. Es una especie de grupo de ayuda, que consiste en juntarse todos los desgraciado y emborracharnos contando nuestras mierdas. Parece deprimente pero ayuda y mucho, sobre todo ese momento de reconocimiento, en le que todos a la vez decimos: "Sí, sí tio. A mí me pasa igual" Lo único que este, como los grandes clubes, es muy selecto. No vale tener una historia Si Pero No para entrar, tienes que ser un "Rebelde" y además pasar una prueba, como en la tuna. (A todos los "Rebeldes", saber que el Darth Vater del nuestro grupo quiso entrar y le dijimos que no. Hasta el Lado Oscuro tiene sus debilidades)

Hace tiempo que no organizamos ninguna por culpa del verano y los viajes, pero sabemos que a la vuelta, todos vamos a tener muchas cosas que contar. Así que me comprometo a colgar en el blog la proxima convocatoria, por si alguien quiere entrar en nuestro Club. Pero ya sabeís, unica regla inflexible: Mujeres No.

viernes, 8 de agosto de 2008

El corredor Piquemal

"...es como el corredor de fondo que, apunto de alcanzar la meta codiciada, se detiene sorprendido y mira a maestros y condiscípulos y abandona, es decir, que se queda en lo suyo, que es una estética del desconcierto. A mi Walser (el autor se refiere a Robert Walser) me recuerda a Piquemal, un curioso sprinter, un ciclista de los años sesenta que era ciclotímico y a veces se le olvidaba terminar la carrera"

Este es un fragmento del libro que me acompaña en estos momentos, Bartleby y Compañia, de Vila- Matas. Y me acompaña no solo fisicamente, sino también literariamente. Desde que leí esta linea sobre Piquemal su historia empezó a rondarme la cabeza. Es una metafora preciosa y a la vez horrible. Alguien que toda su vida por algo y cuando se acerca su meta, se olvida de ella.

Me pareció una buena historia y no una mera anecdota para un libro sobre escritores que no escriben. Así que me decidí a escribir algo, no pense en qué, solo pensé en que a alguien le gustaría escuchar esa historia y me puse manos a la obra. ¿Y por donde comienza a escribir un escritor del Siglo XXI? Respuesta: Google. Entonces llega la sorpresa, Piquemal no existe. . Busco en archivos de periodicos franceses, en blog de ciclismo, etc... Hasta llegar al archivo del tour de francia, con todos los corredores que han participado en la ronda gala. Ni rastro de Piquemal, ni si quiera un nombre cercano con el que pueda confundirse, Pequemal, Piquimal. Nada.

Entonces veo la mano larga del escritor. Es una invención, una mentira, un fake. Mejor que eso, es un momento de extasis. Si leis las tres lineas anteriores a la de Piquemal, ya cuenta la historia, pero carece de gracia. Es una metafora pura, con un corredor indefinido, en una carrera indefinida, de un pais indefinido. A nadie le llega, pero entonces introduce un nombre, Piquemal, nombre lo suficientemente francés, como para que todos lo asumamos sin que el lo diga. Después le da una profesion, ciclista y para los que somos seguidores de este deporte, una forma de ser, sprinter o sea un loco. Después se inventa el porque, una enfermedad, es ciclotimico. Suena bien, nos lo creemos, los ciclotimicos no olvidan, saltan de la euforia a la depresión como los piñones de una bici (Por seguir con el juego). Quiza podría ver la meta y bajarse de la bici, desesperanzado, pero no olvidarse. Y por último da el dato que más me gusta, un ciclista de los años sesenta. Alude a su infancia, nos hace entrar en un terreno nebuloso en el que todo vale. Si alguien se le echa encima puede argumentar que la memoria le jugo una mala pasada, que ya esta viejo.

La verdad: Vila-Matas es un buen escritor. Y a lo mejor todo esto es verdad y Piquemal existió y corrió, pero no el tour, y un día subiendo un puerto, a pocos metros de la meta, se bajo de la bici y dijo que no corría más y desde entonces es una leyenda solo apta para entendidos. Pero permitenme que lo dude. Un escritor escribe grandes mentiras, la verdad la dejamos para otros profesionales. Por eso en cuanto vea la menor oportunidad, alguien me oirá decir: Esto me recuerda a Piquemal, aquel sprinter francés que....

Gracias Señor Vila-Matas, me ha conseguido que pase un par de buenas tardes con el corredor Piquemal.