sábado, 10 de enero de 2009

Seductor de historias

Los periodicos estan hechos para leerlos en el desayuno. Esa es una verdad que muy pocos conocen, porque nadie vive en una serie americana y aquí nadie nos va a dejar el periodico en la puerta, mientras se calienta la leche en la cocina. Por suerte yo tengo a mi padre, que al menos los fines de semana me tiene el periodico preparado, para cuando yo decida salir de la ducha.

Y digo que los periodicos estan hechos para leerlos en el desayuno, porque se leen de otra manera. No solo por empezarlos por la última página como mandan los canones, si no porque mientras desayunamos todo va a otro ritmo. Yo puedo asegurar que muchos días tardo más en desayunar una tostada, que en comer dos platos y postre. Y cuando leemos con ese ritmo cadencioso, nos detenemos con casi cualquier articulo y así podemos descubrir articulos como este

Mientras leis el articulo, os cuento que este chico es un fantasma y que este articulo no es más que una pequeña promocion que le han dejado hacer sus compañeros del pais de su primera novela, que aun no se ha publicado.

El caso es que el articulo me ha gustado, y mucho. Me ha hecho recordar una bonita intimidad que nos conto un famoso guionista español, del que no voy a dar el nombre. Un día su novia entró en casa, llena de bolsas de la compra y le descubrió envuelto en lagrimas, tumbado en el sofa. La chica tiro todo al suelo y corrió a preguntarle que le pasaba. Él, lloraba tanto, que era incapaz de decir nada. Ella mientras le tanteaba con hipotesis horribles: Ha muerto tu padre, tu hermana a abortado. Y él respondio a todo que no con la cabeza. La chica por fin consiguió calmarle y él, aun moqueando, le dijo: tienen que separarse, no pueden acabar juntos. La chica entendió todo al momento y se fue a recoger la compra. Estaba hablando del final de su guión.

Yo no soy tan fiel con mis creaciones. Salvo uno o dos grandes amores en mi vida, al tiempo, suelo descubrir que no eran tan interesantes como yo creía al principio. Así que los abandono sin piedad, porque a mí, al reves que en la vida, la parte que más me gusta es la de la sedución. Ese momento en que una historia empieza a seducirte, y aunque aun esta en penumbras, no te decides a escribirla. Sabes que te gusta, pero a lo mejor no está hecha para ti, así que dejas pasar un tiempo entre vosotros. Entonces, empezais a pasar mucho tiempo juntos, ella te descubre nuevas cosas y tu vas cayendo poco a poco en su red. Hasta que un día en un autobus o mientras duermes, algo hace clic en tu cabeza y piensas; creo que voy a intentarlo.

Yo ahora ando en amores con una historia de casualidades, de la que no sé que pensar, puede que sea un de los tres grandes o quizá sólo un amor de invierno. Pero como dice Use Lahoz !Qué viva el amor¡ aunque sea literario.

1 comentario:

M dijo...

Fíjate que a mí el chaval me ha parecido un poco horterilla con el artículo, un poco demasiado naif.
Qué sé yo.
Estaré destroyer esta mañana.