lunes, 19 de enero de 2009

¿Como se marca un libro?

Elegir un libro es siempre un peso. No conozco a nadie que ame leer y que entre en una librería vea un libro que le guste, lo compre y se marche. Decidir con cual te quedas es como sentarse en clase el primer día de instituto, si eliges mal, nada va a cambiar en tu vida, pero si eliges bien al sentarte, puede que encuentres a tu mejor amigo. Así fue como encontré yo a mi mejor amigo.

Por eso cada uno de sus cumpleaños le regalo un libro "por algun motivo" como dice él. Le regalo un libro para que cambie su vida. Este año le he tenido muy dificil, he buscado y buscado y nada me convencía. Así que mientras revisaba las librerías y me desesperaba por no encontrar nada, recordé la cita con que comienza uno de mis libros favoritos "Yo supongo que los abogados tambien fueron niños" El libro es Matar a un ruiseñor y en aquel momento pensé que podría ser "el libro", pero no sabía porque.

De camino a la caja, mientras pensaba en porque ese libro y no otro, se me ocurrió que a lo mejor podría regalarle un marcapáginas bonito, para exculpar mi absoluta falta motivación. Fue entonces cuando mi parte racional se enfado con mi parte sentimental y lo echo una buena reprimenda. Porque mi parte racional sabe perfectamente que los marcapaginas no se eligen como los libros, se encuentran.

En mi corta formación como lector, jamas he utilizado un marcapaginas fabricado para ser usado como tal. Los marcapaginas siempre fueron otras cosas, reutilizadas como marcapaginas. Y por supuesto ligados a un solo libro. Mucha gente recuerda la música, el lugar, el olor en el momento en que leyeron un libro, yo suelo recordar los marcapaginas que use para ese libro. Asi recuerdo el dolar que me encontré en San Fermin entre las paginas de "Alpe D´Huez" o la oferta de dos cervezas por una de un bar de Leganés al final de "Un hombre solo".

Sobra decir que jamas doblo la esquina de un libro (me parece un crimen tan multable como mear en la calle o gritar en la noche). Aunque tambien muchas veces no uso marcapaginas, sobre todo en thriller con mucha trama, porque así tengo que recordar porque parte de la trama iba hasta encontrar la pagina en la que lo había dejado.

Pero sin duda lo que más me gusta de los marcapaginas, es encontrarmelos con el paso del tiempo. Abrir un libro y encontrarme aquellos tickets de autobus de Oxford Street o prestarselo alguien y que al devolvemelo me diga "tenía esto" y sea un esquema de mis clases de historia de hace diez años.

En fin que no seais de esa gente que se compra un mercapaginas new age y lo utiliza para el resto de la vida. Fijaros la de cosas que os perdereis.

1 comentario:

Miriam dijo...

Gracias por la parte que me toca, eh?
Jum!!!